La Ley de Nacionalidad, el Congreso y la Deuda Histórica del Sáhara Occidental.

30 abril 2026


El Sáhara Occidental, antiguo territorio colonial español, sigue siendo el epicentro de una deuda histórica que España aún no ha saldado. Tras la retirada española en 1975 y el Acuerdo de Madrid, el pueblo saharaui fue abandonado y sometido a una ocupación marroquí que persiste hasta hoy.

Recientemente en ésta página, anunciábamos que en el proceso de regularización extraordinaria, la apatridia quedaba excluida, afectando de lleno al pueblo Saharaui.

Sin embargo el pueblo se ha movilizado en estos últimos días junto  con algunas fuerzas políticas. Casualidad,  en éstos momentos se vuelve a escuchar y debatir la Ley de Nacionalidad Saharaui que llevaba tiempo sin escucharse.

Es importante resaltar, que aunque el derecho a la autodeterminación sigue siendo un reclamo fundamental, la reciente reactivación de la ley de nacionalidad para saharauis en el Congreso de los Diputados representa un paso simbólico hacia la reparación. Sin duda!

Algunos de los titulares


Esta ley otorgaría la nacionalidad española a los saharauis nacidos antes de 1976, como reconocimiento a la relación histórica entre España y el pueblo saharaui. Sin embargo, aunque importante, este gesto no resuelve la verdadera deuda histórica, que es la falta de un referéndum de autodeterminación para que los saharauis puedan decidir su futuro.


La responsabilidad de España no se limita a la concesión de la nacionalidad sino que debe incluir un compromiso real con la autodeterminación del pueblo saharaui, apoyando la resolución del conflicto y garantizando que la justicia, finalmente, sea alcanzada según dicta la Resolución de Naciones Unidas. La reactivación de esta ley es solo un primer paso pero la verdadera reparación dependerá de un cambio en la postura política de España hacia el derecho de los saharauis a decidir su futuro.

El DNI español de los saharauis (que se ve en la imagen) es un símbolo de la historia colonial previa al 1975 y un recordatorio de la responsabilidad de España con el pueblo saharaui. Aunque muchos saharauis nacidos bajo la administración española aún mantienen una relación jurídica y simbólica con España, la situación política actual y la ocupación marroquí del territorio siguen siendo obstáculos importantes para que se salde esta deuda histórica.

La herida sigue abierta 50 años después, y el conflicto del Sáhara Occidental sigue aflorando en el momento más inesperado de la vida cotidiana, porque las dos raíces del conflicto siguen intactas: la ocupación marroquí y la negativa a un referéndum de autodeterminación. Y no se trata solo de una disputa territorial; es una cuestión de identidad, de derechos humanos y de justicia histórica.

Mientras no se garantice el derecho a decidir del pueblo saharaui, el conflicto seguirá siendo la espina clavada en el corazón de África, que seguirá aflorando en los foros internacionales, en los debates políticos, en las asociaciones pro Sáhara y en las vidas de las miles de personas que siguen luchando por su libertad. (E.M.G)

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